Estábamos festejando la inauguración de la casa de campo de unos amigos de la familia quienes habían juntado el dinero de algunos años de trabajo para comprar varios terrenos como a 30kms. de Cuernavaca, una ciudad como a 80kms de la capital de México conocida por su clima siempre bueno y por muchos turistas, y ahí hicieron una casa de campo (rancho) muy grande, con establos para la cría de caballos de fina raza y luego vender, la casa contaba con una bonita alberca rodeada de bellos jardines y aislada a 300 metros una cancha de tenis, también rodeada por varios arbustos. Unos días antes de la fiesta, muy temprano, en una camioneta de pasajeros de ellos y en otra de mi papá, nos fuimos las familias completas a su rancho, casi todos nos fuimos a la alberca después de ver las caballerizas y reconocer el lugar, ahí platicamos, nadamos y convivimos, después casi todos nos fuimos a montar a caballo, pero mi mamá que les tiene miedo y el esposo de su amiga decidieron ir a jugar tenis, un par de horas después se acercaba la hora de la comida y como ya habíamos regresado de montar, la amiga de mi mama me pidió que fuera a buscar a mi mamá y a su esposo, me levanté de junto a la alberca y dirigí mis pasos a la cancha de tenis para ver si querían venir a comer, caminé rápidamente para encontrar la cancha vacía, caminé de vuelta hacia la casa y escondida atrás de unos arbustos estaba mi mamá a punto de ser poseída por Jorge, que así se llama el esposo de su amiga. Jorge estaba encima de mi mamá en la posición del misionero, ella recostada sobre el pasto, tenía las piernas bien abiertas. Me escondí y observé como la penetró y la hizo gozar un buen rato, como cambiaron de posiciones en varias ocasiones hasta que mi mamá se vino y no una sino muchas veces, hasta que el también terminó, siguieron recostados acariciándose y besándose. Ya no podía ver más, acababa de presenciar como mi mamá se entregaba a otro hombre que no era mi papá y aunque yo estaba enojada, tenía celos de ella, la entrega total de ambos enervó mis sentidos, como acababa de cumplir 16 años y siendo virgen, no sabía a quien acudir para que apagara las llamaradas de deseo que estaban consumiendo mi cuerpo, casi corriendo alcancé la puerta de la casa, entré para tratar de encerrarme en una recámara y masturbarme, pero para mi desgracia en la casa ya estaban todos esperando para la comida, no me quedó otro remedio que quedarme con las ganas y sentarme junto a ellos para platicar, más tarde aparecieron Jorge y mi mamá y ya todos reunidos nos sentamos a comer. A la mañana siguiente estábamos en la alberca, y ahí la amiga de mi mamá le preguntó a ella: - ¿Qué tal te fue ayer jugando al tenis con Jorge?. - Fantástico, nunca había disfrutado tanto de un partido - contestó mi mamá después de tragar saliva. La amiga de mi mamá tuvo que levantarse para regañar a su hijo por una travesura que había hecho, así que aproveché para seguir con el interrogatorio. - ¿Entonces Jorge si te trató bien mamá?. - le pregunté yo. a href="http://www.sexcinema.es/espanasexocam.html" title="sexcam sexo con webcam">Webcam porno Mi mamá intrigada por la manera en que le hice la pregunta volvió la mirada hacia mí, mientras respondía: - Si, hija, jugamos tenis hasta quedar rendidos. - Y, ¿Solo jugaron tenis?. - No sé que me quieres decir con esa pregunta Mónica, sí, solo jugamos tenis. - contestó mi mamá bastante intrigada por mi pregunta. Aprovechando el momento sabiendo que estabamos solas y no podíamos ser escuchadas por nadie le dije: - Mira mami, yo sé lo que pasó entre ustedes ayer, después de haberlos visto casi más de media hora jugando y no precisamente tenis. Ayer me dirigí hacia ustedes para avisarles que ya estaba la comida lista y los sorprendí haciendo el amor tirados en el jardín, quiero decirte que al principio me sorprendí, pero luego me dió bastante excitación lo que estaba ocurriendo y me quedé viéndolos hasta el final. - Pero... No dejé que terminara la frase suponiendo que iba a recriminarme por haberlos espiado, luego empecé a decirle: - Mira, tu sabes lo que haces y yo no soy nadie para recriminarte, solo sé que en toda la noche no pude cerrar los ojos recordando como Jorge te hacía el amor y todavía estoy muy excitada, pues aunque me masturbé varias veces no he dejado de pensar en lo que vi y tomé una decisión que seguro te parecerá extraña, pero que mejor que con un hombre con la experiencia de Jorge pierda yo mi virginidad y no jugando con mi novio con quien de vez en cuando me acaricio mas de lo normal, ¿No lo crees así?. - Mira, tu sabes que eres mi bebe y que toda madre quiere lo mejor para sus hijos, desde hace tiempo supe que tu habías descubierto los consoladores que tenía yo guardados en mis cajones y que los tomabas tratando de que yo no me diera cuenta y lo que hacías con ellos junto con tus amigas, no te digo que eso es malo, al contrario pasas momentos agradables y placenteros. Yo no sabía que contestar pues me tomó por sorpresa, por lo que me había dicho nunca me imaginé que ella ya sabía que le tomaba sus consoladores para junto con mis amigas y esos pedazos de caucho que simulan ser miembros artificiales, masturbarnos. Todavía no desaparecía de mi rostro la sorpresa por lo que continuó diciendo: - Hija, estoy muy contenta porque ahora ya eres toda una mujer, creo que lo natural es más sabroso y placentero, te diviertes y apagas un poco el calor interno que sientes con esos consoladores de plástico, pero pienso que es mejor un buen macho que sepa hacer las cosas, que te trate bien, que lo haga sabiendo que tu como mujer también tienes derecho a gozar y pienso que como dices ya estas en edad o por lo menos con la capacidad de perder la virginidad. - Entonces mami, ¿no estás enojada conmigo?. - le pregunté sintiendo que para mí los papeles ya se habían cambiado, pues ahora yo era "la descubierta". - ¿Por qué habría de estarlo?. - Pues porque tu siempre me has dicho que debía guardar mi virginidad para cuando me case y cosas parecidas sobre el sexo. - Solo te lo decía por miedo a que no supieras como y con quien hacerlo, recuerda que existen bastantes enfermedades venéreas y no me gustaría que a mi bebe le contagiaran cualquier clase de enfermedad, además de que la persona con la que lo hicieras no te tratara con la delicadeza que tu te mereces, solo te pido que tengas confianza en mí y me platiques todos tus secretos como lo hacías de niña, recuerda que siendo yo tu madre puedo aconsejarte y siempre para bien. Creo que tienes razón, Jorge puede ser un muy buen comienzo para ti y si no te molesta quiero que llegando a México me acompañes con mi ginecólogo para que te revise y te recete unos anticonceptivos, pues tampoco me gustaría que pudieras quedar embarazada, ¿Estás de acuerdo conmigo?. - Si mamita, te quiero mucho; - le dije al momento que se levantó y me abrazó - perdóname por no haber confiado en ti, de ahora en adelante te prometo que no voy a tener secretos contigo, ahora sé que tu me podrás ayudar y orientar en todo sin temor a que me recrimines algo. - Yo también te quiero mucho y ten la seguridad que siempre estaré a tu lado para velar por tu seguridad y tu felicidad. - Mami ya que me comprendiste, se que no te gustará la idea y se que voy a abusar de ti pero, ¿Como puedo llevarme a Jorge a jugar al tenis y explicarle que más que al tenis quiero que juegue conmigo como lo hizo contigo? - Déjalo en mis manos. - me dijo mientras antes de levantarse me guiñaba un ojo. Después de un rato, la vi acercarse a Jorge y platicar brevemente con él, quien en un principio perdió el color de la cara, para recobrarlo instantes después con lujuria reflejada en los ojos, comprendí que mi mamá ya le había dicho que yo quería hacer el amor con él, así que me levanté dirigiéndome hacia ellos para decirles: - Muchas gracias, los quiero mucho a los dos por comprensivos. -les dije mientras al mismo instante jalaba a Jorge del brazo obligándolo a levantarse para continuar diciendo: - Ven conmigo flojo, tengo el permiso de mi mamá para llevarte a jugar tenis y esta vez tengo que dejarte agotado por recomendación de ella. El se levantó sin decir nada, volvió la vista hacia mi mamá quien al mismo momento asentía con la cabeza, lo que lo hizo comprender que tenía que darme la misma ración de sexo que le dió el día anterior a mi mamá. Mientras observaba mi mamá como nos alejábamos, le dije a Jorge: - Realmente quiero mucho a mi mamá es fantástico que me haya comprendido y quiero que tu me hagas el amor tan rico como se lo hiciste a ella el día de ayer. Llegamos a un lugar aun un poco más apartado y menos vistoso en el cual rápidamente mi excitación me llevo a quitarle el traje de baño e hincándome frente a él, tomar su rica verga en mis manos, mientras le decía: - Que rico es sentir una verga de verdad y no una de plástico como con las que juego con mis amigas o una todavía sin desarrollar como la de mi novio. - Te voy a hacer sentir que estas en la gloria, solo déjate llevar -, comentó Jorge. - Si, lo que tu digas, en este momento me siento en la gloria. Jorge besó lujuriosamente mis labios, al mismo tiempo me acariciaba los redondos senos que ya me colgaban como frutas maduras, me pellizcó y jaló mis rosados pezones. - No Jorge, por favor no los jales de esa manera que me duele.... no los... ¡oh!... Mi protesta terminó en un gemido ahogado, pues para mi sorpresa una llamarada de deseo ardió en mis entrañas haciéndome estremecer, jadeé excitada y cerré fuertemente los ojos, oleadas de pasión me sacudieron totalmente cuando Jorge me pellizcó el inflamado clítoris tironeando de él suavemente, después de haberme quitado el traje de baño, un hondo gemido de placer escapó desde adentro de mi garganta, Jorge se acomodó entre mis piernas apoyando su enorme y grueso garrote en los delicados bordes de mi sexo frotándolo lascivamente. - Jorge, mmmmmm..... Jorge que delicia. Le dije estremeciéndose mientras él continuaba con las caricias en mis pezones a la vez que sentía el inmenso garrote que presionaba para introducirse en mi virginal conducto. - Ahhh... Jorge... ahhh... sííí... ¡Sí, empuja! - Ten calma pequeña, ya va. - contestó Jorge mientras empujaba introduciendo su gran garrote. - Ayyy... ayyy... ¡No espera!, ya nooo... Exclamé presa de dolor pues su enorme garrote había aplastado mis pulsantes labios vaginales separándolos y penetrándome unos cuantos centímetros, lo cual me hizo sentir que mi vagina distendida al máximo era clavada contra un grueso poste. - Aguanta un poco más pequeña. - mencionó Jorge mientras empujaba de nuevo. - Aggg... no, no, nooo... es muy... aggg... ¡muy grande! - No, no lo es. -gruño Jorge preso de la excitación y arremetiendo con furia. Yo volví a quejarme, pero él haciendo caso omiso de mis quejas aprisionó mis redondos globos con sus manos y empezó a chupar y morder mis pezones, tironeando de ellos suavemente mientras recorría mi cuerpo con la otra mano apretando y acariciando las firmes carnes de mi cuerpo, así poco a poco fuí sintiendo el ardor de la pasión, pues comencé a devolverle las caricias y halándolo de la cabeza, aplastándolo contra mis pechos e inflamados pezones, arañándole apasionadamente la espalda y moviendo las caderas como si estuviera bailando una danza erótica, mientras dejaba que el grueso garrote de Jorge me penetrara. Los movimientos de él cada vez fueron más rápidos, hasta que un gesto de pasión se le formó en la cara y en un gemido de placer se vino. - Estás tan buena y tu cosita virgen estaba tan apretada que sentía tan delicioso como se amoldaba a mi verga raspándola cada vez que entraba y salía. - me dijo él disculpándose. - Yo también sentía como los labios de mi vagina se pegaban a tu verga y me ha provocado una excitación tremenda, así que síguete moviendo, no quiero que me dejes así. - No, claro que no, te prometí que te iba a hacer sentir que estabas en la gloria y lo voy a cumplir. El sacó su verga que estaba flácida y nuevamente chupó y mordió mis chiches y mis pezones, yo seguía aún excitada y lo motivaba a seguir, me gustó la caricia que me hizo con su boca, fue bajando por mi cuerpo sin despegar sus labios de mi piel recorriéndolo, llegó hasta los dedos de mis pies los cuales chupó uno por uno, fue subiendo por la cara interior de mis pantorrillas y mis muslos para encontrarse sobre mis labios vaginales los cuales mordió suavemente abriéndolos, buscó el interior de la vagina, ahí metió la lengua y me hizo gemir de placer, recorrió los bordes exteriores para continuar con los interiores, luego sacó su lengua y la puso en la entrada de mi culo, haciéndome dar un respingo de placer, su lengua pasó de arriba hacia abajo y de adentro hacia afuera, yo, loca de pasión no paraba de gemir placenteramente y me vine en la boca de Jorge. - Fue delicioso sentir la boca de un hombre en mi vagina, ya me había acostumbrado a la boca de mi amiga, pero la tuya es mucho mejor, aunque quiero sentir nuevamente tu verga como entra y sale de mí. Jorge ya estaba excitado nuevamente por lo que aceptando a mi petición se acomodó entre mis piernas y me metió la cabeza hinchada de su verga, mis gemidos de placer no se hicieron esperar, él siguió empujando dentro del canal que momentos antes desvirgó, hasta tener casi por completo su gran verga dentro de mi ser, yo no cabía en mí, del gozo que estaba sintiendo. - Por favor Jorge... Muévete más rápido, quiero sentirme en la gloria como lo prometiste, hazme ver las estrellas en pleno día, siente como mi conejito se come toda tu zanahoria, siéntelo como aún está estrecho y aprieta tu verga. El apresuró sus movimientos y yo empecé a gritar de placer, mientras en medio de una secuencia de espasmos me venía, Jorge no detuvo sus movimientos, a él también lo embargaba el gran placer que estaba sintiendo, por los gestos de placer imaginé que de un momento a otro se vendría, pero para mi sorpresa el me sacó la verga aún completamente erecta, se recostó boca arriba sobre el césped y me dijo: - Ya es hora de que aprendas a introducirte una verga de verdad en ese canal de placer, ven siéntate encima de mí, a la vez que te vas introduciendo mi verga poco a poco. Yo observando el poste sobre el cual me iba a sentar, lo tomé entre mis manos mientras le decía: - Sí me voy a sentar en él, pero primero quiero acariciarlo, quiero sentir su sabor al meterlo en mi boca y chuparlo como si fuera un caramelo. - le dije mientras me pasaba la lengua por mis labios. Lo metí en mi boca y empecé a chuparlo, comiéndome casi por completo aquello que me supo delicioso, él por su parte captó el calorcito encantador de mi boca y poniendo los ojos en blanco me confesó: - Nunca jamás alguien me había dado este trato al tragártela casi toda y menos tu tía (a veces a ellos les decíamos tíos por la amistad que llevaban con mis padres) quien es una mojigata y no entiende que el sexo es un placer, regalo de los cielos y no una aberración del diablo, nadie me la había chupado tan delicioso como tu, es tan sabroso como meterlo en tu panochita, pero con la gran ventaja de que tu lengua lo acaricia como se le venga en gana. Haciéndolo temblar me di vuelo lengüeteándolo por todos lados, el se encogió al instante pateando desesperadamente, yo estaba dichosa de hacer que se agrandara cada vez más ese garrote de apariencia indomable, metí sus huevos a mi boca y el gimió placenteramente pues estaba a punto de venirse, cosa que me hizo saber, como yo quería sentirlo adentro de mí no lo dejé, sacándolo todo de mi boca, mirándolo fijamente mientras lo sostenía con mis manos, crucé una pierna por el cuerpo de Jorge y la coloqué en la entrada de mi ex-virginal conducto sentándome sobre él a la vez que me lo introducía y haciendo un esfuerzo por eliminar el dolor, me lo metí todo, estuve algunos minutos sin moverme acostumbrándome al invasor que tenía adentro, él por su parte me acariciaba las chichas y mordía mis pezones, cuando me sentí lista le dije: - Ahora si mi amor, soy toda tuya y no te voy a dejar descansar ni un segundo hasta que me hagas venir como nunca se lo has hecho a la mojigata de mi tía, tu esposa. - Entonces muévete, sube a horcajadas tratando de sacarte mi verga hasta que sientas la punta en la entrada de tu cueva, para dejarte caer de un solo empujón hasta la empuñadura, hasta que sientas que mis huevos también están a punto de meterse-. Yo sin chistar así lo hice, mis chillidos que empezaron de dolor a los pocos segundos se convirtieron de placer, yo subía y bajaba cada vez con mayor velocidad hasta que sin poder aguantarme más, inclinándome hacia adelante grité de placer al momento que mi cuerpo se sacudía y vibraba a causa de un violento orgasmo, desmadejada me dejé caer sobre el pecho de Jorge, el aun no conforme rodó junto conmigo sobre el pasto sin sacarme él miembro de mi vagina hasta quedar encima de mí, se incorporó para colocar mis piernas sobre los hombros de el y empezó el clásico movimiento de mete y saca. - Jorge en verdad me estás haciendo ver estrellitas, mmmmm... que rico lo haces, deberían darte una medalla por estoooo... mmm... más, métela más, muévete más rápido, así, así cariño, asííí...- Yo ya no pude aguantar más y sentí nuevamente un gran escalofrío que me recorrió todo el cuerpo cuando un gran orgasmo abatió mi cuerpo, el cual no bajó solo pues arrastró a otro y otro y otro más, el tampoco pudo soportar el placer que estaba sintiendo y dejó escapar todos sus líquidos seminales dentro de mí, los cuales por su abundancia se derramaron por entre las paredes de mi vagina formando un pequeño charco sobre el pasto. Nos relajamos un rato y nos levantamos para unirnos al grupo. Llegamos a México y mi mamá me llevó al ginecólogo, quien me recetó unos anticonceptivos. En tres o cuatro ocasiones posteriores nos vimos e hicimos el amor, igual que siempre me hizo ver estrellitas de tantos orgasmos que me hizo sentir y siempre lo recordaré como mi primer hombre y con una muy grata experiencia.
Yo estaba estudiando en el cole y por cosas de la vida, iba un año de estudio atrasado. Los papás de todos mis compañeros y los míos eran muy jóvenes en esa época. Un día, estudiando en casa de una amiga que era muy bonita, nos pusimos a hablar de cosas sexuales, como se excitaba ella y como le gustaba meterse los dedos por su cuca y como se estiraba los pezones y lamía sus tetas, entonces a mi se me comenzó a parar y ella lo notó; De pronto me pidió que le contara como me pajeaba yo y que era lo que más me gustaba de poses de las películas porno. En ese momento me empezó a tocar por encima del pantalón el pene y sacaba su lengua y la meneaba de lado a lado en sus labios, yo no me resistí y la besé, ella empezó a morderme la lengua y a sobarse las tetas, mientras con la otra mano me bajaba la pretina del pantalón y encontraba mi verga toda parada, entonces me acostó en el piso de su alcoba y se empezó a quitar la falda y los panties=calzones, además de la camisa, al yo verla desnuda se me paró mucho más. Ella me quitó los pantalones y la camisa y me empezó a besar el pecho e iba bajando hasta llegar a mi pene y se lo comió completo, comenzó a mover su cabeza de adelante hacia atrás. Después de unos 5 minutos, puso su cuca calientita en mi cara, yo le metía mi lengua una y otra vez mientras ella gritaba y me masturbaba con sus manos, su líquido llegó hasta mi cara y la inundó. En ese momento entró a la alcoba de ella la mamá (que de por sí era muy bonita), yo me asusté todo al igual que mi amiga, pero la mamá en lugar de gritar o decir nada se desvistió y se puso frente a mi verga, me hizo la paja rusa con esas tetas gigantezcas, yo le seguía chupando la cuca a mi compañera sexual inicial. Mi amiga se levantó y se acostó boca arriba en la cama y yo se lo metí, ella empezó a gritar como loca, no niego que yo tambien lo hice. La mamá de ella (una mujer delgada, esbelta=90,60,90, tetona y con una cuca muy deseable) se le acostó encima a mi amiga y le dejó las tetas a la altura de la boca para que se las mamara, lo cual hizo mientras yo se lo metía con mucha fuerza, ella me pidió el favor que no me viniera dentro de ella. Cuando ya casi me venía se lo saqué y la mamá de ella me dijo que para venirme me haría otra vez la rusa, se acostó debajo de mi y empezó a menear sus tetas con mi verga en ellas, cuando me vine le llené las tetas y la cara de semen, se levantó y mi amiga empezó a chuparle todo mi semen del cuerpo. Trajeron un consolador de doble vía y se lo metieron entre ellas, mientras yo me masturbaba, cuando terminaron, la mamá me pidió que se lo metiera por el culo y yo gustosamente lo hice. Mientras mi amiga empezó a lamerme el culo y después de un rato la mamá se volteó y se lo hice por la cuca, mientras lo seguía metiendo y mi amiga lamiéndome el culo (beso negro), la mamá se sobaba las tetas. Me le vine dentro y no me dijo nada. Ahí terminó todo. Desde ese día siempre nos saludamos de beso en la boca y nos volvimos novios.
Mi debut sexual fue cuando era muy chica aunque por eso áno te voy a decir que me faltaban ganas. Yo tenia 14 años y muchas ganas de sexo ,pero hasta ese momento solo me tenia que conformar con mis dedos. Mi cuerpo era muy desarrollado para esa edad , media 1,75m y tenia todo lo que tiene que tener una mujer . Yo me daba cuenta que los hombres me miraban ya no como una niña sino como una mujer con la cual podían pasarla muy bien. Fue en el caluroso verano áde 1994 que ámis padres fueron de vacaciones a Miami y nos dejaron solos en casa mi hermano de 18 años y a mi durante 15 días . El comenzó a comportarse de manera extraña conmigo , me hablaba de sexo , circulaba por la casa semi desnudo , rozando con su cuerpo mis partes intimas cada vez que podía . Esto me provocaba una mezcla de temor , curiosidad y calentura . Entonces decidí seguirle el juego y comenze a vestirme de forma muy provocativa , dejaba la puerta de mi habitación abierta cuando me cambiaba haciendo lo mismo cuando me bañaba . Luego de 5 días de mutuo cachondeo , estabamos los dos muy calientes pero a mi ni se me ocurría la idea de acostarme con el , esto solo era un juego que me permitía satisfacer mi natural curiosidad acerca del sexo. Hasta que una noche ( la del sexto día ) estaba el recostado en un sillón mirando TV , tenia puesto solo un slip , (yo unas bragas semi transparentes y una remera ajustada ásin corpiño debajo ) me acerque y hablándole sobre cualquier tema me senté sobre su pene , mientras seguía hablándole comencé a moverme de atrás hacia adelante suavemente , sintiendo su erección crecer . El no aguanto mas , me corrió a un lado y se fue , yo lo seguí hasta el baño , y espiaba lo que hacia por el ojo de la cerradura . Cuando vi que se estaba masturbando sentí una sensación extraña , por un lado la excitación de ver un hombre desnudo , que se masturbaba por mi y por el otro este hombre era mi hermano lo que me causaba una inhibición .. Mientras la calentura se adueñaba de mi cuerpo , empece a acariciarme los pechos , hasta que en um momento me apoye en la puerta y esta se abrio . El me miro , se paro y se acerco hasta donde estaba yo en cuatro patas en la puerta del baño ,me agarro del pelo y apoyo su glande en mis labios . Yo me asuste mucho , esto no estaba en los planes , pero la calentura era mayor y pense " es un hombre y lo que necesito es un hombre " y abrí la boca dejando entrar su pene , lo agarre de la base y lo chupe hasta que acabo en mis labios . El sin soltarme el pelo me paro y apoyo mi cara contra la pared refregando con su mano libre mis tetas metiendo su pierna entre las mias , estaba a punto de acabar cuando me dijo : " ahora vas a ver como te coje un macho " y me llevo a mi habitación . yo me acosté en la cama boca arriba , el se puso arriba mío mientras chupaba mis duras tetas , luego bajo y chupo mi vagina , y masajeandola con su lengua provocandome 2 orgasmos que me llevaron a las nubes . Enseguida me dio vuelta y me chupo toda la cola , yo estaba nuevamente a 100 y lo necesitaba dentro mío , cuando le pedí que me penetre sin dudarlo coloco su duro pene en la entrada de mi vagina y me penetro violentamente , desvirgándome .. Yo estaba como loca , su pene entraba y salía de mi mojada vagina, mientras sus manos apretaban mis pechos , hasta que tuve el mejor orgasmo de mi vida á( hasta ese momento ), en medio de gritos de placer. El sin poder contenerse acabo dentro mío , saco su pene de mi vagina y se paro a mi lado acariciándome la cola y me pregunto si me había gustado , yo obviamente le respondí que si y ámetiendo su dedo levemente en mi ano me dijo : la próxima vez será mejor. Se fue dejándome sola y yo toda manchada con mi sangre , su semen choreando en mi vagina y el sabor de su pene en mi boca me dormí ... Debut sexual (2) El me había áprometido mas . Y cumplió, pero tuve que esperar algunos días .. Mis padres llegaban el domingo al mediodía , el jueves anterior yo tenia una fiesta de cumpleaños y me preparaba para salir . Estaba en mi habitación vistiéndome , solo tenia puesta mi ropa interior y estaba parada junto a la cama poniéndome las medias , cuando el entro . Me agarro la cabeza con las dos manos y me beso , al principio ácon los labios cerrados , pero luego habri la boca y deje entrar su lengua . Me dijo que me acueste boca abajo en la cama y comenzó a bajar mis calzones mientras pasaba su lengua por toda mi cola . La lengua llego a mi ano y lo lamió durante largo rato , yo estaba como te imaginarás muy exitada , entonces el metió suavemente un dedo dentro de mi ano ... Lo movía lentamente entrando y saliendo , causándome un poco de dolor pero también un gran placer . Repentinamente saco su dedo de mi cola , se levanto y me dijo : cuando regreses seguimos . Yo quede tendida en la cama toda mojada con mis jugos y muy caliente. Pero me vestí ( con un vestido negro ajustado ) áy salí para la fiesta . No era momento de masturbarme Estuve toda la noche pensando en lo que había pasado y en cuanto termino la fiesta fui para mi casa . Al entrar estaba todo obscuro , pense que estaba sola y fui para el baño , cuando sentí que se acercaba hacia mi en la obscuridad . Me tomo de la cintura y yo me detuve , el se arrodillo y levanto mi vestido hasta dejar mi cola al descubierto me saco las bragas y me dio vuelta , yendo con su lengua directo a mi clítoris .. Mientras el me chupaba la vagina áyo me apretaba los pechos , estimulando mis pezones . Entonces el se levanto y me acerco a un sillón , allí le chupe el pene hasta dejárselo muy duro , y con su miembro lleno de mi saliva me di vuelta y lo coloco sobre mi ano , sin penetrarlo . De rodillas , los dos , áal costado del sillón ápaso su pene por mi raja varias veces hasta , que introdujo su glande dentro mío. Yo di un quejido de dolor , y el poniendo sus dedos en mi boca me dijo : si te duele mordeme , y a continuación me clavo su pedazo hasta el fondo de mi ano . Lo movía lentamente dentro de mi cerrado agujerito y yo gozaba como loca , pero sentía un ardor dentro mío , que desapareció cuando luego de varias estocadas me lleno la cola con su semen . Rápidamente ámetió dos dedos en mi vagina y acabe con sus dedos pellizcando mi clítoris . Quedamos los dos recostados sobre el sillón y nos dormimos allí mismo . En la mañana me desperté con su pene acariciándome ácola , y áel áme dijo : no tenemos que perder el tiempo . Pasamos toda la mañana haciendo el amor Debut sexual (3) Era sábado por la noche , desde el jueves a la noche no disfrutaba del sexo de mi hermano .. El sábado era el ultimo día que teníamos la casa para nosotros , el domingo en la mañana llegaban mis padres , y seria mas difícil .. Pero el salió temprano , iría a la casa de su novia y luego a una discoteca .... Yo me resigne a no gozar esta ultima noche solos y también salí a bailar con mis amigas . Cuando regrese a casa , serian las 6:00 a.m.. , vi luz bajo la puerta de la habitación de mis padres , pensando que habían regresado antes y entre para saludarlos . Fue grande mi sorpresa cuando al entrar vi a mi hermano desnudo tendido en la cama y a su áánovia lamiéndole el pene . Quede paralizada en la puerta observando el espectáculo del pene de mi hermano entrando y saliendo de su boca . Ellos seguían como si nada hubiera pasado , obviamente ella sabia lo que hacíamos con mi hermano. Entonces ella dejo de chuparlo y se incorporo acercándose a mi . Yo no la conocía mucho tenia 20 años, hacia solo 1 mes que salía con mi hermano , pero la vi y sentí algo que nunca habia sentido por una mujer . Era hermosa , pelo corto rubio , ojos verdes , dos pecho que parecían porcelana pero lo que mas me llamo la atención fue su vagina depilada y una cola perfecta . Se acerco caminando suavemente , yo estaba muy nerviosa , me tomo de la mano y me llevo hasta la cama . Allí junto a mi hermano comenzaron a desnudarme , dejándome solo las medias ..... Yo nunca había estado con otra mujer á( excepto alguna masturbación mutua con alguna amiga ) y no sabia como reaccionar . Mi hermano se acostó boca arriba y me pidió que le chupe el pene , mientras yo lo hacia ella me acariciaba la espalda y el trasero . Luego me hicieron acostar y juntos me chupaban la vagina , sus dos lenguas moviéndose por toda mi entrepierna no tardaron en provocarme el primer orgasmo . Ella subió lamiendo mi cuerpo hasta mis pechos y luego recostada sobre mi cuerpo me dio un profundo beso . Mi hermano la penetro por atrás , sentía sus testículos chocar con mi vulva con cada una de sus estocadas , su vagina rozando la mía , sus pechos contra los míos y sus ardientes besos , no tardaron en provocarme otro orgasmo , e inmediatamente acabo ella . Mi hermano que todavía no había eyaculado saco su pene del trasero de ella áy luego de una pausa lo metió en mi vagina , moviéndolo suavemente . Ella le dijo que quería verlo acabarme en mi boca y mientras mi el me bombeaba cada vez con mas violencia , ella lamía mis duros pezones . Cuando estuvo apunto de acabar el retiro su pene de mi agujerito y yo me apoye sobre mis rodillas y mis manos , así metió su pedazo en mi boca , ella introdujo un dedo en mi ano y otro en mi vagina y con la mano libre acariciaba mis tetas . Mi hermano no tardo en llenarme la boca con su leche y cuando hubo acabado ella me tiro hacia un costado y comenzó a besarme ,nuestras lenguas se acariciaba en un mar de semen que era mi boca , mis dedos buscaron su vagina y así acabamos las dos simultáneamente . Quedamos los tres tirados en la cama , mi hermano se fue al aeropuerto a buscar a mis padres y ella se fue un rato después . Al otro día me llamo , me dijo que quería verme . En su casa vivi los mejores momentos en lo que a sexo respecta , a veces solas , otras con algunas amigas de ella y también solíamos invitar a mi caliente áhermanito. Ahora a mis 17 años la mayoría de mis encuentro sexuales son con mujeres , salvo que mi hermano tenga deseos de llenarme con su caliente semen . Luego de lo que me hizo vivir esos 15 maravillosos días es lo menos que puedo hacer por él.
Ven, Alicia, vamos a caminar por la playa. -le dijo Ernesto. - Espera, voy a avisarle a mi tía. -contestó ella. Hacia ya varias semanas que Alicia y Ernesto se habían vuelto novios. Ambos jóvenes adolescentes de 14 y 16 años respectivamente, eran vistos con complacencia y curiosidad por su noviazgo por parte de sus respectivos padres y amigos. Eran una pareja bonita, muy seriecitos, buenos estudiantes y muy correctos en su trato entre ellos y hacia los demás. La tía Cristina, era una mujer soltera que frisaba los 35 años, muchachera y jovial, que hacia las veces de chaperona, con el total respaldo de los padres, de aquel grupo de jóvenes amigos y compañeros de escuela que habían ido de paseo a la playa larga, un extenso, hermoso y solitario lugar en el que se conjuntaban el mar, la arena y la vegetación de palmeras y arbustos; sobre la playa sobresalía un pequeño grupo de palapas que permitían guarecerse del sol y disponer sillas, mesas y toallas, así como las hieleras con refrescos y las bolsas con comida para disfrutar aquel paraíso. - ¿Van a ir ustedes solos? -preguntó la tía Cristina. - Si, tía, vamos a dar un paseo hasta la barra, no nos tardamos y sirve que hacemos ejercicio. -le contestó Alicia. -Bueno, pero no se tarden mucho y pónganse crema para que el sol no los queme demasiado. -contestó Cristina- mientras observaba a su sobrina y a Ernesto tomar una toalla grande, una sombrilla y un bote de crema bronceador y enfilar por la playa rumbo a la barra. No pudo dejar de observar los cuerpos juveniles de los muchachos; su sobrina, a los 14 años, tenía un cuerpo de formas bien delineadas, fresco y virginal, que en conjunto con una carita muy bonita hacían un conjunto beso que atraía las miradas y su joven novio tenía el cuerpo atlético de un joven deportista y un rostro varonil que lo tipificaban como un joven guapo, bien parecido. Los siguió con la mirada y se percató, ¿o fue su imaginación?, que al levantarse Ernesto se levantaba entre la entrepierna una tremenda erección que se acomodó discretamente. -Vaya, -pensó- juventud divino tesoro, Alicia y Ernesto empezaron a caminar por la arena sintiendo como les mojaba los pies el continuo vaivén de las olas; de repente, corrían y jugueteaban con el agua sin dejar de reír, Ella, enfundado en un traje de baño completo y ceñido a su cuerpo y él, enfundado en un short hawaiano flojo. A la distancia parecían un par de amigos más que iban jugueteando y platicando inocentemente. Al alejarse un buen trecho, lejos de las miradas supervisoras o curiosas del grupo, Ernesto tomó de la mano a Alicia y siguieron caminado ya como una pareja de novios. ¿Que te parece este lugar? preguntó Ernesto- esta padre para poner la sombrilla e instalarnos. Aquí nos podemos bañar sin que nadie nos moleste. Al fin solos -y soltó una risita nerviosa. Dicho esto, Ernesto soltó la sombrilla y la toalla, rodeo a Alicia por la cintura y le dio un beso apasionado en la boca. Ella, entreabrió los labios y respondió con entusiasmo permitiéndole introducir su lengua en su boca y haciendo ella lo mismo. En su mente, sentía una confusión y cierto miedo, hacia días que las caricias de Ernesto habían ido subiendo de tono y ella lo había permitido. Recordaba la vez que en el cine, después de alejarse de sus amigas con las que había ido a la función, se sentó sola con Ernesto y en la oscuridad él había ido mas allá de besarla apasionadamente en la boca, cosa que de por sí le causaba un hormigueo placentero en todo el cuerpo, y había desplazado tímidamente, al principio, y abiertamente después, su mano por. el brazo, había bajado descuidadamente uno de los tirantes de su blusa de algodón mientras le besaba el hombro, después bajó el otro tirante y metió una de sus manos en el escote para acariciar un seno que de inmediato respondió a la caricia y puso erecto el pezón. Sin poderse detener y alentado por la falta de oposición de Alicia, que otras veces le había detenido la mano y le había pedido que no siguiera, que la respetara, que ella no era una cualquiera y que si la quería no debía actuar de esa manera, Ernesto le bajó la blusa y dejó al descubierto los dos hermosos, pequeños y macizos senos, coronados por unos pezones rosados y enhiestos que parecían un par de cerezas; los tomó delicadamente entre sus manos, los acarició largamente y luego, inclinó su cabeza y tomó uno de los pezones entre sus labios y chupó delicadamente; después siguió al otro y se fue alternando mientras Alicia le tomaba de la cabeza, con sus dedos acariciándole el cabello gimiendo suavemente y diciéndole -no, ¿qué haces?, me tienes desnuda, me estas volviendo loca, déjame Ernesto !que rico¡, mi amor, que te pasa- mientras en su interior se abandonaba a las sensaciones que estaba teniendo y sentía un calor en todo el cuerpo y una energía que la recorría de los senos a la entrepierna, y sentía húmeda su vagina y ganas de moverse y restregarse, de acariciarse la vulva. Cerró los ojos y dejó que Ernesto le pusiera una mano en la rodilla, mientras seguía besando y chupando sus deliciosos senos, que poco a poco fue subiendo por el muslo hasta llegar a la pantaleta, le acarició la vulva por encima de la seda que para entonces estaba mojada e introduciendo un dedo entre la terminación del muslo y la pantaleta, jugueteó un rato con su hisurto vello púbico y luego, delicadamente, le recorrió la hendidura, hinchada y rebosante de jugos, una y otra vez, hasta hacerla casi gritar de pasión. Después, trató de meterle el dedo en la vagina y ella le detuvo la mano diciéndole -no, me lastimas, síguele como lo estas haciendo- y presa de convulsiones que trataba de controlar, tuvo una venida que la dejó exhausta. Ernesto sacó su mano totalmente pegajosa, la limpió con su pañuelo, le acomodó la blusa y le plantó un beso largo v suave, -te amo Alicia- le dijo. Terminaron de ver la película, como si nada hubiera pasado, cada uno se reunió con sus amigos y se despidieron. Posteriormente, al irla a visitar a su casa, estando los dos sentados en el pórtico de su casa, salió la mamá de Alicia y les dijo que tenía que ir a la oficina de su papá a recogerlo, que no se tardaba, y- que como el hermanito de Alicia estaba dormido en su recámara; que no se quedara mucho tiempo platicando y que fuera a cuidar al pequeño. -Ernesto, no te corro pero Alicia tiene que cuidar a su hermano y atender la casa, despídanse y se ven mañana. -le dijo-. -Sí, señora, en un momento me retiro, únicamente espero que Alicia me baje un libro de matemáticas que necesito para hacer la tarea de la escuela. -contestó Ernesto. - Muy bien, hija, no se tarden. Ernesto, nos vernos y por favor salúdame a tus papas. -se despidió. - Oye Alicia, por favor, invítame un refresco o un vaso de agua, tengo mucha sed. -le dijo Ernesto. - Si, pásale a la cocina, pero solo un momento, ya oíste a mi mamá, te tienes que ir a tu casa y yo tengo que cuidar a mi hermanito. -le contestó Alicia, con una sonrisa que dejaba al descubierto unos dientes blancos y parejos que parecían perlas, al tiempo que se levantaba y corría al interior de la casa. Ernesto la observó levantarse y correr hacia el interior, se fijó en la blusa corta pegada que traía, en la que se delineaban los exquisitos senos sin sostén y el pequeño short recortado de lo que habían sido unos jeans, que enfundaban un soberbio trasero del que continuaban unas piernas suaves y torneadas. Se levantó y se tuvo que acomodar el pene por encima del pantalón pues tenía una potente erección. Al entrar a la cocina, Alicia estaba sirviéndole un vaso de limonada. Se acercó por detrás, le rodeo la cintura con sus brazos y empezó a besarle el cuello. -espérate Ernesto, estate quieto, déjame servirte la limonada, ¿eso quieres, no? -le dijo Alicia. -Sí, pero también te quiero a ti -le contestó Ernesto- mientras la volteaba y buscaba sus labios. Ella se dejó besar y respondió apasionadamente. Hacia mucho calor aquella tarde y los sentidos estaban enervados. Ernesto la siguió besando con pasión y una de sus manos se deslizó bajo la blusa y tocó la piel suave de la espalda de Alicia, prosiguió hacia arriba y la recorrió palmo a palmo; después, se dirigió a su costado y empezó a ascender hasta tocar la curva de su pecho y se detuvo. Su otra mano se posó en el otro costado y empezó a ascender hasta tocar el otro pecho y con las dos manos aprisionó suavemente los senos de Alicia y con un movimiento subió la blusa hasta dejar visibles los dos senos que acariciaba con gran cuidado. Así, recargada en el mostrador de la cocina, con los senos descubiertos, mientras Ernesto se los acariciaba y besaba, Alicia se Miraba agitada y deseosa, tomó la cabeza de Ernesto entre sus manos y la apretó contra uno de sus senos que aquél devoraba goloso. -Que bien se siente, -pensó- me encanta estar en la cocina de mi casa y que me estén mamando los senos, ya soy una mujer y me gusta estar con Ernesto; sin embargo -reconoció- me da miedo. Ayudado por Alicia, Ernesto le sacó la blusa por la cabeza y el mismo se quitó su camiseta; así, se abrazaron y sus torsos quedaron unidos, piel con piel. Aquella sensación de estar abrazada a su novio, sintiendo su piel unida a la del muchacho la enloquecía y sus senos respondían endureciéndose mas y más hasta que sus pezones parecían taladrar el pecho del muchacho. Ernesto, sin dejar de besarla y acariciarle los senos, deslizó una mano hacia el botón del short, lo liberó, bajó el cierre y empezó a deslizar con trabajos la pequeña y entallada prenda; Alicia, se despegó del mostrador y con una mano y un movimiento de caderas y piernas le ayudó en su maniobra. Poco a poco, la prenda cayó a los pies de la muchacha, quien con un ágil movimiento sacó un pié y luego el otro, con el que hizo a un lado el short. Ernesto, que se había separado un poco de Alicia para facilitar la acción, observó maravillado la situación. En la cocina de la casa de su novia, él sin camisa y enfundado en unos jeans que parecían estallar con su erección y Alicia, su adorada Alicia, con los senos descubiertos, los pezones erectos, los ojos cerrados y la boca semiabierta esperando un nuevo y apasionado beso, y cubierta únicamente por una minúscula pantaleta blanca de algodón que realzaba su delicado monte de Venus. Ernesto la tomó de la mano -ven- le dijo - mientras la jalaba hacia la mesa del antecomedor, la recargaba y empezaba a besarle los senos y él estomago, suave y plano. Alicia solo gemía y se movía nerviosa y excitada. Ernesto aprovechó que estaba agachado para tomar con las dos manos la fina prenda interior, desplazarla hacia abajo. -No, que haces Ernesto, ¡me éstas desnudando!, no mi amor, espérate, no lo hagas nos van a ver además, yo no quiero que las cosas sean así, yo me voy a entregar al hombre con el que me case y espero que seas tu, no quiero hacerlo ahora, siempre he pensado llegar virgen al matrimonio. Por favor, pórtate bien. -clamó Alicia. -Pero mi amor, si nos queremos, por que hemos de limitarnos por prejuicios que no llevan a nada. Esto es natural entre dos personas que se aman. -replicó Ernesto, mientras posaba su mano en la entrepierna de Alicia y acariciaba la hendidura cálida y húmeda que se le ofrecía. -Ernesto, prométeme que no me vas a hacer el amor, te quiero y te deseo pero esto no puede ser, no así. Yo quiero llegar virgen al matrimonio, quiero entregarme al hombre con el me case, que espero que seas tu,... y... estamos muy chicos ... que tal que me embarazas. -gimió Alicia, mientras sacando fuerzas de su flaqueza tomaba la mano de Ernesto y la retiraba de su rajita que se contraía en un delicioso espasmo. -Pero mi amor, no pasa nada, yo te quiero, no te voy a hacer nada malo, solo déjame acariciarte. Te prometo que no te voy a penetrar si tu no quieres. -imploró Ernesto. -Escúchame Ernesto, - dijo Alicia, mientras se separaba y trataba de cubrirse los senos y el pubis con las manos- el otro día en el cine llegamos muy lejos y ahora más, me da miedo. Tus caricias me vuelven loca y tu también te excitas y pierdes el control. Me da mucho miedo que no podamos detenemos y que cometamos un error del que después nos arrepintamos. -Mira Alicia, ya no somos dos niños, tenemos sentimientos y deseos que nos ahogan, yo te quiero, me gustas como mujer, me excitas y te deseo. Yo creo que es malo reprimir nuestros instintos. Si los dos nos queremos, ¿qué tiene de malo que nos demos satisfacción juntos? o prefieres que vaya con una prostituta o con otra mujer. -le respondió Ernesto haciendo un mohín de disgusto-. -No, mi amor, te quiero solo para mí, pero entiende, esto no puede ser, no debe ser. Son muchos los riesgos. Yo también te deseo, me gustas y te quiero pero las cosas deben ser de otra manera, no nos precipitemos, tenemos toda la vida por delante y debemos actuar inteligentemente dijo Alicia-. -Esta bien, quieres que seamos inteligentes, Pues seámoslo. MiraAlicia, si tanto te Preocupa llegar virgen al matrimonio te prometo no penetrarte; permíteme acariciarte y que tu me acaricies sin llegar a meterte el pene. Te voy a coger, perdón, a poseer, sin penetrarte, ... perdón ... sin llegar a acostarnos completamente. Me entiendes. Quiero que podamos jugar y disfrutamos como pareja y cuando estés dispuesta hacemos el amor completamente y sí eso seda hasta que nos casemos , pues ni modo me aguanto. -replicó maliciosamente Ernesto-. - Me prometes que no me vas a penetrar Ernesto. -le dijo ansiosamente Alicia-. Te lo prometo -le contestó Ernesto con una sonrisa- confía en mi, yo te amo y no te quiero causar ningún mal, pero también tenemos que desahogar las pasiones e instintos de nuestro amor. Dicho esto, Alicia rodeo el cuello de Ernesto con sus brazos y le ofreció sus carnosos labios entreabiertos que aquel tomo y besó apasionadamente, metiendo y sacando su lengua, y tomando y chupando la de ella en forma rítmica. Poco a poco retomaron el febril ritmo de las caricias. Ernesto devoraba los senos de Alicia y bajaba su mano para acariciar la hinchada hendidura. Alicia se acomodó sobre la mesa y abrió las piernas para ofrecerle francamente su rajadita húmeda y latente. Ernesto se agachó y acercó su boca a aquel virginal lugar y lo empezó a besar y a lamer con verdadero gozo. -Despacio mi amor gimió Alicia- mientras se contorsionaba y se pasaba la lengua por los labios disfrutando al máximo el placer que le daba Ernesto y el placer que sentía de verse a horcajadas sobre la mesa, con la cabeza de su novio entre sus piernas y su lengua y boca besando y lamiendo su hendidura. Ernesto se levantó, se desabrochó el pantalón y lo bajó junto con sus calzoncillos. Ahora estaban los dos completamente desnudos. Alicia no pudo contener un gritito de admiración al ver el erguido pene de su novio. Nunca había visto en la realidad el miembro de un hombre; alguna vez, recordó. una amiga le mostró una revista porno en la que venían fotografías de parejas haciendo el amor y se había fijado como era el pene, pero verlo realmente, era su primera vez. Ernesto, tu me prometiste -balbuceó. -Sí, y te lo cumplo -respondió el joven- pero quedarnos en jugar juntos, y eso significa que tu también me puedes acariciar y besar. Dicho esto, tomó la mano de Alicia y la puso sobre su miembro erecto y caliente. Alicia lo tomo delicadamente y empezó a acariciarlo poco a poco, sintiendo la dureza y la textura del miembro de su novio, recorriéndole y apretándolo suavemente. Ernesto, mientras tanto, hacia lo mismo acariciando la vulva empapada de su novia. Juntos se masturbaron un pequeño rato hasta que la excitación los puso a punto de venirse. Ernesto se detuvo y quitó la mano de su novia de su miembro a punto de explotar. Ven -le dijo- acuéstate- mientras la tomaba de los hombros y la acostaba sobre la mesa. Tomó una de las sillas y la acercó al extremo donde se encontraba la cabeza de Alicia, la cual, sin entender de que se trataba acomodó su cabeza de lado con los ojos fijos en el miembro de Ernesto. Este, subió una pierna a la silla y puso su miembro a la altura de la cara de Alicia, se lo acercó y le dijo -bésamelo- Alicia sintió en su boca la punta del miembro de Ernesto e inconscientemente abrió los labios. Ernesto aprovechó para introducirlo suavemente en la boca de Alicia y sintió la calidez de su saliva y de los labios que lo envolvían. Alicia lo empezó a saborear como si comiera una paleta. Le gustó el sabor y la textura de aquel miembro pegajoso, le gustó sentirlo en su boca, lo tocó con su lengua, saboreó el liquido denso que cubría la punta del pene de Ernesto y poco a poco aumentó la intensidad de las chupadas y sintió, por primera vez en su vida, que la embargaba un orgasmo que la elevó a niveles desconocidos de placer. Ernesto se sentía enloquecer y, cuando estaba a punto de estallar, escuchó un grito y un llanto que venían de la parte de arriba de la casa. -Mamá, Alicia, ¿dónde están" -se oyó el grito del pequeño hermanito que se había despertado y reclamaba atención. -Voy -gritó Alicia- no bajes, en un segundo estoy contigo hermanito. Vete ya Ernesto, mi hermanito se acaba de despertar y tengo que ir a verlo. Acto seguido brincó de la mesa, se puso apresuradamente la blusa, se puso el short sin nada abajo, recogió las pantaletas y las guardó en una de las bolsas. Vete ya Ernesto, sal por la puerta de atrás y ciérrala, después nos' vemos. -le dijo apresurada-. Corrió hacia la puerta, se detuvo un momento para mandarle un beso y decirle en voz baja -te adoro-. De todo ello se acordaba Alicia mientras Ernesto la besaba apasionadamente en la boca. Los recuerdos, el beso intenso y fogoso, y el ambiente exuberante de la playa vacía; ellos dos solos con la naturaleza y el calor del trópico hicieron que Alicia se excitara mas y más v cuando se dio cuenta, estaba acostada sobre la toalla, bajo la sombrilla, con los tirantes del traje de baño a la altura de sus codos y los senos descubiertos al sol y a la vista y caricias de manos y boca de Ernesto. Sin ofrecer resistencia, dejó que Ernesto le bajara completamente el traje de baño y su desnudez quedó expuesta en aquella porción de playa; Ernesto hizo lo propio y se bajó sus bermudas. Desnudos los dos, al rayo del sol, se abrazaron v besaron con desesperación mientras restregaban sus cuerpos presos del deseo. -Ernesto, recuerda tu promesa, no me vayas a poseer, solo juguemos -gimió Alicia. -Si, no te preocupes, se hará como tu digas, aunque ... tengo una idea que nos permitirá hacer el amor sin que dejes de ser señorita respondió Ernesto, con una mueca de lujuria. -Ven, voltéate, te voy a poner crema en la espalda. Dicho esto, Ernesto ayudó a Alicia a acomodarse boca abajo, tomó el frasco de crema y vació una porción sobre la espalda y el trasero de Alicia. Poco a poco empezó a frotar la espalda v la cintura, después siguió con un delicado movimiento en las nalgas v las piernas; tomó otra porción de crema en sus manos y recorrió sus muslos y las piernas, que al contacto de aquellas manos se abrieron generosamente y dejaron al descubierto la henchida y mojada rajadita coronada de una mata oscura y tupida de vello púbico, una pequeña porción de piel, tersa y juvenil, que la separaba del pequeño orificio trasero, chiquito, apretado, estrecho y de color rosado. Ernesto posó su mano en la rica hendidura que se te ofrecía y empezó a acariciar los labios exteriores con suavidad, los abrió delicadamente y llegó a tocar con su dedo el clítoris, aquel botón totalmente erecto de placer que al contacto pareció ergirse aún mas y que provocó en Alicia una sacudida intensa y emotiva, como si hubiera recibido un shock eléctrico pero de satisfacción. Despacio, muy despacio, Ernesto recorría con su mano la virginal vulva y sus dedos aprisionaban suavemente el endurecido clítoris que en cada ocasión parecía que tenía vida propia. Entre las contorsiones y los, ya para entonces, grititos de placer de Alicia, Ernesto volcó el frasco de crema en su mano libre y empezó a untarla en la división de las nalgas de su novia, aprovechando para untar de crema el pequeño orificio trasero al que penetró con su dedo meñique. - Ay, que haces Ernesto. -gimió Alicia en los estertores del placer. - No te preocupes mi amor, solo relájate, ponte flojita y disfrútalo. Te va a gustar, nos va a gustar, relájate y gózalo. -susurraba Ernesto. Cuando hubo lubricado bien aquel conducto, primero con el dedo meñique y después con el índice, y que sintió que los esfínteres de Alicia cedían y se aflojaban-, Ernesto se acomodó entre las piernas de su novia, enfilé su enhiesto miembro hacia el estrecho orificio y embistió suavemente. Los pliegues del orificio de Alicia ofrecieron cierta resistencia pero poco a poco fueron cediendo a la presión y Alicia, entre gritos de dolor y placer, pedía al principio que no lo hiciera, que por favor se detuviera y después empezó a contraer los músculos que rodeaban su orificio trasero, a apretar el miembro de Ernesto, a moverse suavemente y a pedirle que se lo metiera mas y mas. Cuando Ernesto tuvo todo el miembro adentro, empezaron un vaivén suave y delicado que pronto los llevó al paroxismo del placer juntos, totalmente ensartados alcanzaron el orgasmo. Ernesto regó con su semen las entrañas de Alicia hasta la última gota que tenía y Alicia recibió y sintió como su vagina se inundaba y los labios de su vulva se mojaban y destilaban sus jugos sexuales. Fatigados, ahítos de placer sexual, permanecieron unidos un momento hasta que, cuidando de lastimarla, Ernesto desmontó a su novia y se tendió a su lado. -Te gustó -preguntó Ernesto. -Si, pero estoy toda molida, me duele, siento que me partiste en dos. -replicó Alicia. -Es que es la primera vez, pero ya vez sigues siendo virgen. contestó Ernesto. Pasado un rato, se vistieron y emprendieron el camino de regreso hacia el lugar donde estaba el grupo. Alicia caminaba con cierta dificultad pero con una sonrisa luminosa en la cara. Había descubierto un camino secreto hacia el placer, que no comprometía su deseo de llegar virgen al matrimonio.
Me preguntó que si ya lo habia hecho (el amor) y le dije que no. Me guiñó el ojo, era una mujer como de 36 años con buena cadera, alta y figura de gimnasia. Por cierto, era una mujer soltera. Yo sólo tenia 18 años (2004), entonces me dijo ¿cuanto esperas para hacer el amor? No sé le dije asustado, entonces se fué y me dejo solo como un minuto. Luego vino desnuda y me enseñó las tetas y me dijo tócamelas. Se las toqué y mi pene se puso bien parado. Me dijo yá no queres hacerlo y hoy si le dije rapidamente. Nos fuimos a su cuarto y le dije q me enseñara como hacerlo. Sin pensarlo me bajó los pantalones y me la mamó exquisitamente. Después me dijo que le quitara la ropa y se la quité. Luego me puse a mamarle la concha y todo su sexo caliente lo sentí en mi boca. Después seguí subiendo y le mamé las tetas e hicimos el 69 para luego encontrar el momento donde me desvirgaria. Le metí suavemente el pene y gemí un poco. Ella gimió tambien. Luego se la meti como loco varias veces y le dije que casi acabaria y me dijo espérate. Sacó un consolador para que no me viniera tan rápido. Se sacó mi pene y se metió el consolador. Luego se la metí por el culo y dió un gran grito mientras le volvía a mamar la concha y me dijo que podia acabar en ella se lo meti con todas las ganas y acabe en ella despues el resto solo la mamo e hicimos el 69 como por 20 minutos. Hasta ahora casi siempre tenemos relaciones sexuales y hacemos el kamasutra.
Hola, estaba chateando con mi enamorada por el celular , de temas super calientes , de como lo ibamos a hacer , que poses practicar , y un monton , de vainas mas... La cosa es que por los mensajes , ella y yo nos habiamos puesto bien pero bien calientes , entonces me dijo q vaya a su casa , naturalmente y con toda la exitacion encima , fui a su casa al toque , llegue , y me dijo que sus papas habian salido de paseo , entonces , entramos , estuvimos en la sala conversando , poniendonos bien calientes , y comenzamos a besarnos , poco a poco el beso fue tornandose mas y mas rico y cada vez nos exitabamos mas. La heché en el mueble de la sala , la comenzé a tocar toda y ella gemia suavemente por la excitacion. Entonces, le empeze a sacar el polo , ella no dijo nada , la segui besando apasionadamente , luego le saque el sosten , y luego le comenze a besar todos los pechos rosaditos , duritos y paraditos de la excitacion, y luego ella me dijo : ven vamos a mi cuarto , yo acepte sin mas ni mas , fuimos hasta su cuarto y nuevamente nos comenzamos a besar excitadamente. Luego le empeze a bajar los pantalones , y ella tambien hizo lo mismo , luego la tiré en la cama , y le empeze de nuevo a lamer todos los senos , a besarla , desde la boca hasta el vientre. La vi tan exitada que le baje las pantaletas (calzones ) , me di cuenta por sus llamativos gemidos , le empeze a lamer todo en coño con mi humeda y resbalosa lengua , ella genia mas fuerte y me decia : OHH SI , SIIII , OHH , luego se paro , se agacho y me empezo a lamer toda la verga con su boca caliente y llena de saliva , con un lijero movimiento de sube y baja , me lamia la punta de la verga , pasaba la punta de su lengua con la punta de mi verga , yo me exitaba mucho , casi estaba al 100 , entonces se paro y me empezo a besar las tetillas , la tiré en la cama , y le hice el 69 , yo le lamia la vulva y ella el pene , le lamia todo el clítoris y ella gemia fuerte , y me lo agarraba y lamia con mas fuerza , la heche y la comenze a penetrar , ella gemia : ohhh , oohh OHHHH , y yo me exitaba mas , y ella me decia : mas fuerte , mas fuerte , no pares , OHHH OHH , entonces la comenze a penetrar con mucha mas fuerza , y gemia mas y mas , luego cuando saque mi polla , se notaba en mi polla la sangre de su virginidad , y tambien en su coño ya abierto , luego la volvi a penetrar , luego la puse boca abajo , y la empeze a penetrar por el culo , ella con cierto temor de dolor , supongo , me dijo : hazlo suavemente y con cuidado , entonces le pare el culo el la pose del canino , y le empeze a meter toda mi verga , ella contenta y exitada me dijo : uy que rico , me gusta , metemelo bien adentro , yo se lo segui metiendo con gusto , luego lo saque , y le hize la pose del jinete , ella encima mio , se movia como loca de la exitacion , yo le tocaba todas las tetas duras y paraditas y se las chupaba y lamia , ella se movia como un jinete montando un caballo loco , se movia de atras para adelante , luego me lo saco y me lo empezo a lamer y chupar , y terminé en su boca , toda mi leche estaba revalsando entre sus dientes y lavios , luego me la volvi a tirar , y terminamos , nos besamos , nos bañamos juntos en su ducha , pero lo de la ducha ya es otra historia ...
Esta historia erótica sucedio en el año 2003 a finales del mes de octubre un dia domingo. Mi novia de 40 años y yo de 21 años, estabamos muy felices de llevar con la relacion de novios mas de 2 meses, durante ese tiempo le pedia que estuviera conmigo en la cama, pero ella me decia que mas adelante estariamos juntos. Bueno a pasado el tiempo y un dia domingo le fui a visitar a su apartamento; todo sucedia tan normalmente pero de repemte mientras sus familiares se estaban divirtiendo en el balcon jugando parques, ella se ocupaba de hacer el aseo a la cocina y aprovechaba para poner su ropa y la del hijo en la lavadora. Mientras yo le veia jugar a sus familiares ella me hacia miradas insinuantes, pero yo le hacia caso omiso a sus miradas, hasta que me empece a exitar cuando su hermana agitaba los dados al lanzarlos y me contuve pero las ganas me ganaban y fui a donde ella se encontraba. Mientras ella se acurrucaba para poner la ropa, yo le restregaba mi pene en su pantalon ajustado. Se exito he hicimos por primera vez el amor encima de la lavadora...GRACIAS
Comienzo esta historia describiéndome, me llamo Isaías, tengo 18 años, mido 1,78, tengo los ojos claros, cabello castaño y blanco, estudio en la universidad 1er semestre, trabajo por las tardes en un restaurante de mi padre. Hay un cocinera la cual me ha tenido loco desde que la vi, se llama Sofía tiene 27 años, morena, cabello negro liso como a la altura de los hombros, mide 1,65, tiene unas tetas pequeñas pero sensuales y un culo espectacular que con verlo me excita. Élla trabaja en la noche, a partir de las 6 de la tarde. Un lunes, tenía una camisa blanca y un pantalón azul, me encuentro en el baño del personal el cual está a lado de donde se cambian las mujeres, concidencialmente llega Sofía, tenía pusto una camisa de tirantes amarilla, el cual se notaba ver sus senos ajustados, y un jean negro, en el momento que voy saliendo, al saludarla le doy un fuerte y apasionado beso en la boca, quedó sorprendida pero me lo devolvió, en eso entramos a su vestidor, al cerrar la puerta, la desvestí con rapidez, le quité la camisa, tenía una braga de color blanco, se notaban sus pesones erectos, le quité la braga y comencé a chuparle los pesones, cuyo color es marrón, en eso excitada se sentó en la poceta (aquí en Venezuela se dice así), me paré delante de élla y me quitó la correa con rapidez, me desabotó el pantalón y me bajó el cierre, a través de mi interior se veía mi polla erecta. Me dijo: - Quiero ver que es lo hay ahí adentro-. A lo que respondí: -Bueno que esperas-. Me bajó el interior y salió mi verga erecta, es de unos 18 cm de largo y 4 de grueso, comenzó a pajearme y se la metió en la boca, empezó a chuparla con lentitud poco a poco, pero fue aumentando la velocidad, estaba excitado y lo hacía maravillosamente, me masejeaba las bolas con las manos, las besaba y las chupaba con la boca, duramos un rato pero me vine en su boca, se tragó todo mi semen siguió hasta que estaba erecta otra vez. Le desabroché el pantalón, tenía una tanga de color blanco, le abrí las piernas y comencé a chuparle la concha, no gemía pero se pellizcaba los pesones y los latidos de su corazón aumentaban, cuando me retiré para penetrarla se paró de repente, sabiendo que yo era virgen, me dijo: -Siéntate-. Lo hice, me dio un beso en la boca, puso sus manos en mis hombros y se metió mi polla por la concha, se movía fuertemente,yo con las manos en la cintura, ni me movía, élla hacía todo, estábamos excitados, sentí cuando acabó porque se mojó en mis muslos y me mojó las piernas, seguía pero esta vez más rápido, no había gritos con temor de que nos escucharan, se paró y me deijo que no eyaculara en su coño, en eso le pregunté donde quería que lo hiciera y se puso en posición de perrito en el piso, me acequé a su culo, le separé las nalgas con ambas manos y me dispuse a follarla, le pasaba el pene por todo el ano, se lo metí de un golpe, le salía un grito pero se tapó la boca para no hacerlo, empecé a embestirla con todo, Sofía iba acercando la cara al piso cada vez más y eso me ponía más cachondo, le llené el ano de semen y eso hizo que tuviera otro orgasmo, le saqué la polla, se puso de pie y le di otro beso en la boca. Al terminar, nos vestimos y salí yo primero, Sofi lo hizo como a los 5 minutos, para que nadie sospechaba nada. Al siguiente día, es decir, martes, llegó a la misma hora, hablamos mientras su ayudante no llegaba, me acerqué por detrás y le dije al oído: -¿Quieres salir conmigo mañana?-. Le pregunté -¿No te bastó con lo de ayer?-. -No, me dejaste con ganas y quiero follarte de nuevo-. -OK, lo haré pero con dos condiciónes, no le digas a nadie y no te masturbes-. -Te paso buscando a las 7 en punto-.Le dije y fin de la conversación. Esperé con ansias hasta nuestro encuentro, llegué a las 6 a mi casa del trabajo, me bañé y me fui, me puse un pantalón de vestir negro y una camisa de manga larga blanca. Llegó a su casa como a las 7:05, toqué el intercomunicador, me respondió Sofía, no tardó en bajar, estaba con un vestido de seda verde, se notaba su silueta y con su culo siempre provocativo. Se acercó a mi y nos dimos un beso en la boca, le abrí la puerta del carro, se montó y nos fuimos a un restaurante a tomar unos tragos. Durante el camino estaba nervioso pero a la vez excitado, hablamos de todo excepto de sexo, cuando llegamos al sitio, era elegante y pequeño, no había mucha gente pero era cómodo y más privado para entablar una conversación. Nos sentamos en una mesa y pedimos un par de tragos, Sofi pidió un Martini y yo un whisqui con agua, me contó que estuvo casada, lo hizo a los 18 y se divorció a los 24, de esa unión salió una hija llamada Marta. Le conté que había tenido 4 novias pero con ninguna tuve sexo, una cosa llevó a la otra y terminamos conversando acerca de su vida sexual. Según Sofía perdió la virginidad en su noche de bodas, que le dolió pero con el tiempo le agarró el gusto a la cosa, nunca se dejó cojer por el culo hasta que se enteró que su esposo la engañaba con otra, al hacerlo le dijo a su hermana, llamada Mónica que quería vengarse, que si conocía a alguien y su respuesta fue positiva. Su hermana le contó a su amigo llamado Luis, todo lo que pasaba, sin dar muchos preámbulos ya estaban follando, le hizo de todo, la puso en posición de perrito, se iba a negar pero al recordarse dejó que la cojiera, me dijo que nunca pensó que le iba a gustar tanto, se convirtieron en amantes hasta después del divorcio, nunca hubo amor solo sexo. Esto pasó cuando Sofi tenía 23 años. En fin, después de 3 tragos, nos fuimos al hotel, le abrí la puerta del carro, pasé por detrás del vehículo y me monté en mi asiento, prendí el carro y nos fuimos. Sin decir nada, me quitó la correa y me dasabotó el pantalón, mi pene como un tronco, sin pajearme ni nada se la metió en la boca y comenzó a chuparla, apretando sus labios contra mi verga y hacía que me excitara de sobremanera, al rato acabé cuando ya estábamos en el hotel, me limpió la polla y se tragó toda la leche. DESPUÉS LES CONTARÉ LO QUE PASÓ ESA NOCHE
Había encontrado un trabajo nuevo, y fui a un Centro Médico para una revisión previa. Aquella misma tarde a las 7 recién duchado llegué a la consulta del médico era una tarde de Diciembre muy calurosa. Subí hasta el noveno piso y pulsé el timbre, al cabo de una rato me abrió una chica de aproximadamente mi edad unos 19 años, le dije que tenia visita a esa hora. - Ahora mismo le atiende la doctora - dijo. Mientras me acompañaba a la sala de espera le pregunté: - ¿Pero que no es la consulta del doctor López? - - Sí, pero esta de vacaciones, y en su lugar visita la doctora Laura - me respondió. Yo me puse tremendamente nervioso, no me gustaba nada que una mujer me hiciera aquella revisión médica, pero nada podía hacer, así que pase a la sala de espera como cordero entrando en el matadero. Al cabo de lo que me pareció muy poco tiempo, entró la recepcionista y me indicó que ya podía pasar al despacho, la seguí y entré en una austera sala con el mobiliario de una consulta cualquiera, detrás de una gran mesa se sentaba la doctora Laura, de unos 38 o 40 años vestida con la habitual bata blanca. Me indicó que me sentara y me sobresalté al oír como se cerraba la puerta detrás de mí. Me senté algo enervado en una de las dos butacas enfrente de la mesa y oí como la doctora se me presentaba, después de decirme que se llamaba Laura me hizo una larga serie de preguntas acerca de enfermedades, hábitos, etc. para crear mi historial médico, algunas de ellas bastante directas y humillantes para mí, como la de cuándo ha sido la ultima vez que has realizado el acto sexual, tentado de mentirle y desechando la idea de inmediato, le contesté que nunca lo había realizado, ella posó sus ojos sobre mí y continuó con sus preguntas, al cabo de 15 minutos, acabó puso todo mi historial en una carpeta y me dijo: - Desnúdate, allí tienes un biombo - dijo señalando una esquina de la habitación. - Doctora, hum - dije yo. - No me llames doctora, llámame Laura, ¿si? - Fui detrás del biombo y me quité toda la ropa, excepto mis slips, y salí. Cuando ella me vio me ordenó que me quedara completamente desnudo, yo lo hice así y tapándome como pude salí nuevamente detrás del biombo, ella me señaló la camilla, hacia donde fui y me acosté. Empezó su exploración con el estetoscopio durante bastante rato y después con sus manos palpando mi cuerpo por todas partes, reparé que no utilizaba los guantes para nada, sino que lo hacía con sus manos desnudas. Me hizo separar las piernas y palpó el interior de mis muslos, yo cada vez estaba más incomodo con sus tocamientos, llego a mis testículos, los sopesó, los apretó, mi pija empezó a cobrar vida muy rápido y ella lo notó, yo me quería tapar cuando ella me dijo: - No tienes por qué preocuparte, es una cosa normal en los hombres. Su voz se había vuelto muy dulce y sensual, mientras su dedo acariciaba mi escroto de arriba abajo, mi placer aumentaba por momentos, la piel de mi escroto arrugada por la excitación hacía que mis testículos parecieran una nuez, de repente tomo mi verga con una mano y empezó a masturbarme, yo cerré los ojos y me dejé invadir por el placer. - ¿Nunca te habían hecho algo así? - - Nunca - dije yo controlando mi voz a duras penas. - ¿Sabes que estás muy bien dotado? Tienes una pija preciosa, Hummmm... Lo que me extraña que no hayas estado con ninguna mujer, ¿Te pajeas muy seguido? - me preguntó de sopetón. - Sí - contesté yo. - Así, ¿qué prefieres el sexo en solitario? ¿O te gusta más lo que te hago yo? - - Sí, prefiero lo que me haces tu - - Vení - me dijo. Me agarro de la mano y me llevó a otra habitación contigua, que resultó ser un dormitorio, con una cama grande, un sofá de piel y un tocador, ella con un gesto me ofreció sentarme en el sofá, el contacto de la piel en mi cuerpo desnudo me erizó. Ella se situó delante de mí y con una mirada de intensa lujuria empezó a desabrocharse la bata, ni en las más imposibles fantasías, ni en mis más ardientes pajas me había imaginado una situación así. Cuando llegó a su ultimo botón, se abrió la bata completamente y puede contemplar la primera mujer desnuda que veía. Toda su cara era de autentica lujuria, su cuello hermoso se erguía por encima de la perfecta curva de sus hombros sus pechos eran generosos y turgentes, sus pezones reducidos a la mínima expresión apuntaban hacia delante excitados y erectos, su vientre era terso y plano, su ombligo apenas un pequeño y perfecto cráter, la curva de sus caderas era la perfección, su monte de Venus, que abultaba lo justo, estaba tapizado con una pequeña flecha de vello púbico que apuntaba al centro de su sexo, escondido entre sus bien formados muslos. Ella al ver mi cara de admiración sonrió, mientras lentamente se daba la vuelta y me dejaba ver toda su espalda y el hueco de sus nalgas que imaginaba sus partes mas intimas. Se sentó a mi lado y yo que ya no tenía rastros de mi timidez le pasé una mano por su cuello y la besé en los labios, ella abrió su boca y me ofreció su lengua, húmeda, caliente y puntiaguda, el beso, el primero que me daban duro mucho tiempo, mientras nos besábamos ella reanudó las manipulaciones sobre mi pija. Dejó de besarme y me preguntó: - ¿A qué esperas para tocarme las tetas? Son tuyas tócamelas - Puse mis manos encima y aprecié su dureza. - Nunca has tocado a una mujer. ¿Verdad? - me preguntó. - ¿Por qué, lo hago mal? - dije yo angustiado. - Mira hazlo así - empezó a pellizcarse suavemente los pezones mientras gemía. - Ahora tu. Yo empecé a seguir sus consejos y sus gemidos aumentaron, para acallarlos me ofreció otra vez su lengua, -chúpame las tetas... me dijo atrayendo mi cabeza hacia ellas. Los pezones así, humm..., lámelos, así, con tu lengua, qué placer, sigue no pares. Después de dejarle sus tetas bien remojadas ella me volvió a besar y me dijo: - ¿Te gusta bebe? - Sí, mucho... - respondí yo. Ella se sentó en el borde del sofá y abrió sus piernas; - Ven, arrodíllate aquí. Me arrodillé entre sus piernas y vi como los labios de su concha estaban brillantes por la humedad. Acaríciame aquí, susurró señalandosela. Pasé los dedos por sus húmedos labios mientras el olor a sexo me embriagaba de lo cerca que estaba, ella gemía en susurros y se contraía adelante y atrás; - Mete tus dedos, así, muy bien, sácalos y mételos. - Tomo mi mano guiándome y me hizo dar vueltas alrededor de su sexo mientras sus vaivenes y gemidos aumentaban en número y en volumen. De repente me quitó la mano y atrajo mi cabeza hacia el centro de sus muslos mientras me decía: - Chúpamela, chúpame la concha, cielo, cojeme con tu lengua. - Yo noté el sabor de su sexo en el momento en que mis labios tomaron contacto con sus labios, me sabía a gloria, quería chupársela bien, quería que ella continuara gozando como lo estaba haciendo, seguí sus instrucciones y le metí la lengua entera. - Ah, péndejo, qué bien me lo haces... - Ella se irguió y después se desplomó gimiendo como nunca, intenté no perder mi posición y un liquido caliente inundó mi boca, ella apretó mi cabeza entre los muslos, impidiendo que yo me apartara y obligándome a beber el néctar que salía de su concha, mientras culminaba su orgasmo. Suspiró, se arrodilló delante de mí y me dio otro largo beso, después lamió toda mi boca; - Cariño - me dijo - me has hecho una de las mejores mamadas en mucho tiempo, y eso se merece una recompensa, ven. Me llevó al lado del sofá, delante de una pared que estaba cubierta por un espejo del suelo hasta el techo y se arrodilló delante de mí de forma que su boca quedo a pocos centímetros de mi choto que latía frenético dando golpes en mi vientre - Desde que te he visto la pija, he deseado tenerla en mi boca. - Su mano estiró la piel hacia abajo, haciéndome dar un salto de dolor, que calmó con unos besos en mi prepucio, mientras acariciaba mis testículos. Cuando acabó, su lengua empezó a recorrer mi verga de arriba abajo mientras me miraba directamente a los ojos, con una expresión de sumisión tal que me hizo apartar la vista. Entonces me vi en el espejo, ella arrodillada chupándome y eso me calentó tanto que, ya sin inhibiciones de ningún tipo, le agarre la mano que tenia libre, se la chupé y la acompañe hacia el centro de mis nalgas, ella al principio no pareció entender, pero después con cara de autentica lujuria se pasó la mano por su sexo y fue a buscar la entrada de mi orto, yo noté su dedo presionando, hasta que entró la punta. - ¿Te gusta? - Sí, sigue, mételo más, quiero tu dedo entero, mientras me chupas la pija. - Ella lo fue metiendo lentamente, mientras mi pija desaparecía dentro de su boca. Empecé a moverle rítmicamente su cabeza, estaba en un sueño, el placer salía en círculos concéntricos desde mis testículos y llegaba a todas las terminaciones nerviosas de mi cuerpo, cuando su dedo se dobló hacia adentro y acarició mi próstata en círculos, una explosión de placer recorrió mi cerebro y bajó hasta mi pija que se había hinchado hasta limites desconocidos, mi leche se desparramó a borbotones en el interior de su boca, a cada contracción de mi pija, ella lamía mi prepucio desde el interior, cuando suavemente sacó el dedo de mi orto, fui temblando hasta la cama y allí me estiré boca abajo. Al cabo de un rato ella se estiró a mi lado y empezó a acariciar mi espalda. - ¿Te ha gustado la primera mamada que te hacen? - - Mucho, nunca había imaginado que daba tanto gusto... - - Más que tus pajas en solitario, verdad, lo que me ha gustado es que has vencido tu timidez y me has guiado para darte mas placer, te confieso que eres el primer hombre que reconoce que le gusta tener algo metido en su culo cuando coje, y eso me ha puesto muy, muy caliente. - - Ahora me da verguenza - dije yo. - Eso lo arreglo yo - me dijo. Se incorporó en la cama y me abrió las nalgas, noté el agujero de mi culo libre y por instinto flexioné mis rodillas para levantarlo, su lengua se metió en la raya del culo y empezó a subir y a bajar por ella, cada vez que pasaba por mi agujero un gemido salía de mi garganta, me notaba completamente mojado por su saliva, de repente cambió y empezó a trazar círculos con su lengua directamente en el orto. - Es la primera vez que hago esto y me encanta chuparte el culo - me dijo Mi pija todavía dolorida se paró otra vez queriendo más. - Cojeme ahora mismo. Méteme la pija hasta el fondo. - Al ver mi cara de "cómo se hace" me hizo ponerme boca arriba. - Y ahora el primer polvo. Agarro mi pija, la puso dura empezando a flexionar sus rodillas, cuando mi prepucio rozo sus labios ella gimió, yo notaba el calor de su concha en la punta de mi pija, ella bajó suavemente hasta el fondo, flexionó las rodillas otra vez y se sentó al estilo indio encima de mí, yo sentía mis huevos apretadísimos entre mis muslos y su culo y mi pija tocando todas las paredes de su concha. Ella llevó un dedo a mi boca y yo se lo chupé llenándolo de saliva. - Tócame las tetas cielo, así, humedécete las manos, esta es la postura que más me gusta, mientras me cojes con tu pija, mira, me estoy haciendo una paja. Y con mi otra mano, me estoy dando placer por detrás, a mí también me gusta jugar con mi culito - Era verdad sus dedos jugueteaban con su clítoris y en el espejo vi como su dedo estaba clavado totalmente en su culo. Sus vaivenes se hacían más rápidos, sus jadeos crecían en intensidad, mientras mis manos seguían jugando con sus tetas. Se quedó quieta de repente, y noté como su concha se cerraba y se abría alrededor de mi pija, los dos gritamos de placer en un orgasmo mutuo, acabábamos, mi pija se contraía, intentando expulsar más leche, hasta que se quedó seca, los dos estábamos quietos intentando que el placer siguiera, mientras las contracciones de su concha iban terminando. Me abrazó manteniendo la postura y me besó, me exploraba con su lengua toda mi boca, mientras notaba como mis testículos se humedecían. De repente se abrió la puerta y apareció la recepcionista, al vernos murmuró una excusa y volvió a cerrar. Nos deshicimos del abrazo y me llevó hasta el cuarto de baño, nos duchamos, y nos vestimos, ella recuperando su voz profesional me dijo: - Haré llegar el informe a tu oficina - - Gracias - repuse yo un poco decepcionado yendo hacia la puerta. - - Pero el viernes te quiero aquí para otra revisión - y me lanzó un beso con su mano. Cuando salí, la recepcionista se levantó de su sitio y me abrió la puerta yo musité un adiós y cuando le miré a la cara ella estaba sonriendo.
Hola mi nombre es jose, vivo en Rio de janeiro, esta historia es corta y me sucedio aca. Es la primera vez que me levanto a una brasileña a solo una semana de estar aca. Estaba en una tienda, cuando la que atendia habia venido en una minifalda muy pequeña y como yo soy de panama, me enrole al hablar y ella me conto que gustaria de aprender a hablar castellano. Entonces yo le pedi su telefono para ver si nos reuniamos un dia y alli sucedio. En la noche la lleve a bailar, era un trompo, despues fuimos a un hotel, su cuerpo era moreno lleno de vida. La desvesti y cariñosamente fui besando todo su cuerpo, eso me facina conocer cada rincon del cuerpo que voy a tomar es muy romantico y humano. LUEGO DE UN BESO QUE DURO GRAN TIEMPO, COMENCE A PENETRAR SU VAGINA FLORIDA Y LUBRICADA AL MAXIMO, CLARO CON CONDON. ABRI SUS PRECIOSAS NALGAS, LA TENIA EN CUATRO PATAS, LA MONTE FUERTE Y TIRE TAMBIEM FUERTE DE SUS CABELLOS, ELLA JADEABA, SUSPIRABA, SUDABA. Y LE VINO ENTONCES SU ORGASMOS MAQUINAS, SENTI SUS JUGOS QUE VENIAN SIN CONTROL Y AL DARLE UN GOLPE EN LAS NALGAS TERITO. LUEGO SIN DEJAR DE JADERAR BUSQUE SU ANO PROMINENTE Y POCO A POCO LA PENETRE, ESO FUE ENORMEMENTE BUENO. SENTIR SU ESFINTER APRETADO AL MAXIMO FUE ALGO GENIAL Y CLARO, SIEMPRE UNA PENETRACION ANAL LA HAGO CON MUCHO CUIDADO, SOLO ELLA JADEABA DE PLAZER. EN ESO SENTI COMO ELLA MISMA MASTURBABA MI PENE MOVIENDO SU CULO, ERA EXPECTACULAR. ELLA COMENZO A METER Y SACAR EL CULO DE MI PINGA QUE CUANDO YA NO PUDE MAS EXPLOTE. LUEGO ME LO LIMPIO BIEN CON SUS LABIOS CARNOSOS. ESCRIBAnME. ME ENCANTAria segir conociendo a CARIOCAS sin prejuicios que no solo gusten del sexo sino Tambien del romance sensual.
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